Foto aérea tomada en las cercanías de Cuenca. Los procesos que originaron la formación de las Torcas son muy interesantes, ya que comenzaron a raíz de la última regresión del Mar de Theis, antiguo mar mediterráneo, cuyo borde más occidental se encontraba situado en ésta zona de la serranía de Cuenca.
En el periodo Turonense, hace aproximadamente 80 millones de años, el mar comenzó a retroceder definitivamente después de varios avances sucesivos que tuvieron lugar con anterioridad, en la era Mesozoica. A partir de ese momento, y como resultado de un lento proceso de erosión, producido por el agua que se infiltra a través de pequeñas fracturas y diaclasas, disolviendo el componente calizo de las rocas, van formando ensanchamientos progresivos de la hendidura, hasta alcanzar forma prácticamente circular que es común a todas las torcas. Son hundimientos pequeños o de enormes dimensiones formados por el desplome de la tierra bajo la cual se modelaban un sinfín de galerías y simas. Es el resultado una vez más de la relación entre la roca y el agua. Se trata de uno de los más peculiares fenómenos kársticos.
Las Torcas se encuentran en el Monte de los Palancares, catalogado de utilidad pública, muy cerca de la ciudad de Cuenca.