Los flamencos (Phoenicopterus ruber roseus) son aves gregarias altamente especializadas, que habitan parajes con láminas de agua no necesariamente permanentes, como la laguna de Fuente de Piedra o las Tablas de Daimiel, de donde obtienen su alimento (compuesto de algas y pequeños invertebrados) y materiales para desarrollar sus hábitos reproductivos.
Estos animales poseen uno de los sistemas de alimentación más complejos que se conocen en las aves, el cual guarda un notable parecido con el de las grandes ballenas. Poseen unas estructuras filamentosas en los bordes del pico llamadas lamelas, las cuales utilizan para filtrar el agua succionada con la ayuda de su gran y áspera lengua. De ese modo, los microorganismos quedan atrapados en estas estructuras a la vez que el barro y las piedras son desechados.
La fotografía muestra un trío de flamencos alimentándose al atardecer en los aledaños del Coto de Doñana, junto a la aldea de El Rocío.